martes, 8 de mayo de 2012

Tus besos


Tengo ganas de escribir pero para ser sincero no tengo idea ni de qué, la verdad es que Abril ya terminó y dedicarle más tiempo y pensamiento está de más, hablar de Mayo no es bueno, no por miedo a arruinar todo sino más bien por el hecho de falta de profundidad en los sentimientos y las ideas, no quiero hablar de política, ni de religión, ni de la sensación en mis labios al ver lo tuyos, sólo quiero que mis dedos se desplacen de aquí para allá por todo el teclado y hagan lo suyo, la verdad es que es relajante y adictivo, hace un año que empecé con esto y ahora necesito hacerlo de vez en cuando para poder relajarme, es como fumar un cigarro, creo, o beber una cerveza, lo sé, o besar tus labios, lo necesito.

De acuerdo,  ¡hablemos de ti carajo! Pero primero ven a decirme que es lo que ha pasado, ¿Es el cariño?, ¿Tus ojos?, ¿Tu piel? Anda, dímelo, seguro alguno o varios de tus amantes ya te lo ha dicho antes ¿Qué es eso que se encuentra en tu ser que le encanta al mío? Yo he culpado todo el tiempo a tus labios, pero ahora pienso que puedo estar equivocado porque para ser sinceros sólo son labios, tan genéricos como los de todo el mundo, con arruguitas, bilé naranja encima, nariz arriba, barbilla abajo, dientes dentro, lengua húmeda, alien… ¡ESO ES!¡ Es tu aliento! ¿cierto? Es lo único diferente entre tú y el resto de las personas, es el soplo de la vida, un ser sin ello es solo kilos y kilos de carne y sangre que anda pero no se desborda, nunca se desborda, o al menos no sin respiración.

Tengo un nuevo culpable para mi adicción a ti, tú aliento pero, ¿Qué tiene el cabrón de especial? Lo primero que viene a mi mente es “locura” porque un beso tuyo es como esas estrellitas agridulces de las paletas de piecito que brincotean en la boca cuando las comes, la diferencia es que en este caso  las estrellas andan por la cabeza haciendo sus cosas y acabo por no entender y enloquecer y bueno todas esas cosas raras que ya tú conoces. Al final únicamente queda ese sabor a ti que está en tus besos.

Pareciera entonces que tu aliento es todo de ti, pero ahora pienso que es sólo una historia detrás de tus labios ¿Qué dirá tu pelo, tus manos, tus ojos?