Un fulano de tal
martes, 12 de agosto de 2014
martes, 8 de mayo de 2012
Tus besos
Tengo ganas de escribir pero para ser sincero no tengo idea
ni de qué, la verdad es que Abril ya terminó y dedicarle más tiempo y
pensamiento está de más, hablar de Mayo no es bueno, no por miedo a arruinar todo
sino más bien por el hecho de falta de profundidad en los sentimientos y las
ideas, no quiero hablar de política, ni de religión, ni de la sensación en mis
labios al ver lo tuyos, sólo quiero que mis dedos se desplacen de aquí para allá
por todo el teclado y hagan lo suyo, la verdad es que es relajante y adictivo,
hace un año que empecé con esto y ahora necesito hacerlo de vez en cuando para
poder relajarme, es como fumar un cigarro, creo, o beber una cerveza, lo sé, o
besar tus labios, lo necesito.
De acuerdo, ¡hablemos
de ti carajo! Pero primero ven a decirme que es lo que ha pasado, ¿Es el cariño?,
¿Tus ojos?, ¿Tu piel? Anda, dímelo, seguro alguno o varios de tus amantes ya te
lo ha dicho antes ¿Qué es eso que se encuentra en tu ser que le encanta al mío?
Yo he culpado todo el tiempo a tus labios, pero ahora pienso que puedo estar
equivocado porque para ser sinceros sólo son labios, tan genéricos como los de
todo el mundo, con arruguitas, bilé naranja encima, nariz arriba, barbilla
abajo, dientes dentro, lengua húmeda, alien… ¡ESO ES!¡ Es tu aliento! ¿cierto? Es
lo único diferente entre tú y el resto de las personas, es el soplo de la vida,
un ser sin ello es solo kilos y kilos de carne y sangre que anda pero no se
desborda, nunca se desborda, o al menos no sin respiración.
Tengo un nuevo culpable para mi adicción a ti, tú aliento
pero, ¿Qué tiene el cabrón de especial? Lo primero que viene a mi mente es “locura”
porque un beso tuyo es como esas estrellitas agridulces de las paletas de
piecito que brincotean en la boca cuando las comes, la diferencia es que en
este caso las estrellas andan por la
cabeza haciendo sus cosas y acabo por no entender y enloquecer y bueno todas
esas cosas raras que ya tú conoces. Al final únicamente queda ese sabor a ti
que está en tus besos.
Pareciera entonces que tu aliento es todo de ti, pero ahora
pienso que es sólo una historia detrás de tus labios ¿Qué dirá tu pelo, tus
manos, tus ojos?
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